La sinceridad y la honestidad de un mensaje

Toda buena comunicación se basa en una coherencia entre lo que se dice, lo que se hace y lo que hacemos en el momento de comunicarnos. Así pues, si se quiere expresar un mensaje de sinceridad, de honradez, lo mejor sería observar a su oyente directo en los ojos (cuántas construcciones de anuncios olvidan esta verdad). Una declaración de amor acompañada por un gesto de indiferencia daría como consecuencia un efecto traumatizante.

 

 

Es esencial en una comunicación poner en primer lugar importancia sobre el bienestar y la confianza de la gente. Pero muy a menudo demasiados mensajes comienzan con el interés de la empresa, lo que es un grave error en las relaciones y la comunicación. No podemos pedir a la gente tener confianza en nosotros, creer en nosotros y así sucesivamente, sin embargo podemos apartar las dudas lo que automáticamente nos brindara una determinada confianza de su parte.

Por ejemplo, no hablar rápidamente de dinero al principio de la comunicación, si se quiere vender algo, creará una gran duda en el espíritu de la gente. Entonces por qué no hablar del precio desde el principio y así no pensar más en ello ? Además, a la gente no le gusta comprar bajo presión, entonces por qué no declaran desde el principio que desean solamente informarlos para que eventualmente, después de su salida, puedan decidir libremente ?